lunes, 27 de enero de 2014

Princesa rota.


Viejos recuerdos quedan estampados en una memoria que es fallida.
Con mucho dolor del pasado sigues coloreando con pensamientos las imágenes clandestinas.

Eres fiel a tú memoria que no claudica a las nuevas aventuras.
Porque siempre te aferras a las noches rotas. 

Como nubes que surcan los cielos airosos. 
Así tú no alcanzas a retener la buenaventura que te asecha  siempre de frente.

Cierras los ojos al sentir que el cansancio de la ilusiones rotas te besa.  

Es más fácil pasar de largo.
Que esperar de un tajo que el tiempo siga su marcha sin detenerse. 

El cuento de hadas se trasforma en una pesadilla que nunca acaba.
Parece que el viento ya no sopla vibrante al rebotar ahora en tu triste mejilla. 
Eres una princesa rota que solo el amor podrá salvar. 

Poesía 
Miguel Adame Vazquez
27/01/2014.


viernes, 10 de enero de 2014

El reflejo de lo que soñamos


Heroica estampa de un rostro que sostiene con el alma 
Un par de alfileres que se tambalean con el viento del desasosiego 

Tu estas ahí, inerte, inmóvil, esperando que una mirada mía te invite a mi regazo.

Quieres arroparte como el viento se arropa con el frío de la oscuridad faltante de luz que destella en el firmamento.

Yo te espero con una esperanza que se extingue con la última braza de un fuego que se consume con el
Paso del tiempo.

Escucho al silencio rumorear muy quedo que no vendrás conmigo este noche.
Me quedare esperando poder escuchar tus pasos.

Tal vez nunca vengas con la Buenaventura de las buenas noticias.
Tal vez esperas que sea yo quien te rescate de tu silencio.

Quien con un abrazo acogedor y tibio te trasmita La Paz y el amor que tanto soñamos.

Heroica estampa de un rostro que sostiene con el alma 
Un par de alfileres que se tambalean con el viento del desasosiego.

Eso es lo que somos 
El reflejo de lo que soñamos 
Un espejo de lo que tanto criticamos con el tiempo.

Poesía

Miguel Adame Vazquez.
10/01/2014.





En donde no llegan las palabras.

Amo a tu mirada sencilla que nunca reconoces no te has dado cuenta que el alba desciende siempre bajo una mirada simple que ilumina co...