domingo, 24 de agosto de 2014

Gota a gota


Gota a gota va cayendo. 
Con su sonoro canto el vibrar del inconsciente pasajero va lloviendo.

El ambiente melancólico se humedece.
Con las lágrimas que caen difusamente yo te veo.

No existe luz en mi oscuridad.
La noche se impone poco a poco en su soledad y su sosiego.

Como un testigo mudo yo te veo.
Observando yo contemplo tu transcurrir paralelo. 

Muy inquietante te espero.
Siempre soñando mas de lo que debo.
Siempre esperando un cambio, un aire nuevo.
Una sonrisa que llega.
Un abrazo que estrecha el recuerdo.

Gota a gota va cayendo. 
Con su sonoro canto el vibrar del inconsciente pasajero va lloviendo.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
24/08/2014.











sábado, 23 de agosto de 2014

Este es mi secreto


Este es mi secreto.
Un pasado en blanco y sin recuerdos por un mundo de ideas revueltas con el paso de mi tiempo.

Este es mi secreto.
Una chispa con dolor, un solo momento que nunca terminó de llegar por completo en un montón de piezas rotas del cosmos de la vida que siempre se impone.

Este es mi secreto.
Un arco iris lejano en el horizonte repleto de dudas ajenas en un costal lleno de remordimientos.

Este es mi secreto.
Un motín que se rebela a la idea de mis pensamientos por una estrella que se fuga del firmamento y que nunca cae del cielo.

Este es mi secreto.
Un montón de nudos en la garganta que estropea mis sentimientos por un silencio que calla todo y que solo otorga complaciente en su delirio a sus miserables momentos.

Este es mi secreto.
Un calor que nunca abraza en el peor momento donde el frío de la verdad lo tiene todo.

Llegaste a eclipsar de súbito mi única sonrisa.
Te llevaste sin permiso el sonido de mi amor clandestino.
Me dejaste vacío y sin secretos.


Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
23/08/2014.






jueves, 21 de agosto de 2014

Un grito con voz sale de mi corazón.


Un grito sin voz sale de mi corazón
Un grito que nadie lo escucha, nadie lo ve, nadie le da atención.
Es como un recuerdo borrado para todos, una historia que nunca pasó.
Para mí es una tormenta agitada
Un volcán en erupción.

Un grito sin voz sale de mi corazón.
Es como una cortada en el alma.
Una pesadilla de horror.
Es como un cuarto lleno de gente y yo aturdido en un rincón.

Un grito sin voz sale de mi corazón.
Es como una mañana alegre que nunca llega, que nunca amanece en mi alrededor.

Un grito sin voz sale de mi corazón.
Es como un estruendo agitado 
Una bofetada a mi propio amor.

Un grito con voz ahora sale de mi corazón.
Es una voz que se ríe, que llama ahora la atención.
Es un camino iluminado, una vela prendida en mi propia ilusión.

Un grito con voz ahora sale de mi corazón.
Es una voz que ahora mueve montañas, que me llena el rostro de color.

Un grito con voz ahora sale de mi corazón.
Es un recuerdo que duele.
Pero que ya no marca mi propia voz.
Es un abrazo, un me quiero.
Una cadena que ya no me ata.
Un grito muy fuerte que estalla.
Nunca más gritos sin voz.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
21/08/2014.




lunes, 18 de agosto de 2014

Miedo a ti.



Miedo a ti.
Cuando la caricia de un te quiero no se llega a pronunciar.
Miedo a ti.
Cuando el silencio es más oscuro que la propia falsedad.
Miedo a ti.
Cuando el esfuerzo es pasajero y no te alcanzo a concretar.
Miedo a ti.
Desde otra mirada, otra perspectiva, otra realidad.
Miedo a ti.
Porque no puedo huir de mi.
Miedo a ti.
Cuando el presente es pasajero y el recuerdo no lo puedo derretir.
Miedo a ti.
Cuando me acorralas con tus ruegos y no me puedo ver partir.


Poesía 
Miguel Adame Vazquez
18/08/2014. 

domingo, 17 de agosto de 2014

Me perdono.


Me perdono por tratar de perder mis propios sueños en la maraña de la franca confusión.
Me perdono por no sentirme amado y estar perdido en el recuerdo de lo que se llevó el seol.

Me perdono por sumergir mis gritos bajo un manto profundo.
Y nuevamente no poder salir del mar oscuro que solo finge lo que soy.

Me perdono por las sonrisas secretas que se saben extintas en el amargo sabor de una rosa marchita por falta de amor.

Me perdono por todos aquellos deseos trillados de justicia que no llegan en una larga vida que transcurre solo soñando.

Me perdono por la caricia tan lejana.
Por la tenue luz de todos mis pensamientos que transitan hacia mi corazón.

Me perdono por no vivir en tu universo.
Y llegar siempre tarde a tus sencillos deseos.

Me perdono por creer que nuestros mundos son tan distantes en nuestra propia convivencia de hoy.

Me perdono por lo que no llegue a construir en tu pasado y por lo que no trasformó para mí hoy.

Me perdono por no poder cerrar los ojos cuando te estoy escribiendo.
Y solo deseo estar soñando despierto cada vez que no lo estoy.


Poesía 
Miguel Adame Vazquez.


16/08/2014.

viernes, 15 de agosto de 2014

Es por eso que ahora entiendo porqué escuchas mi corazón.





Siento al silencio que murmura en mis oídos.
El amor late, habla, respira con esa paz en la mirada.

Aunque ya nada palpita en tus entornos.
Ni el bullicio de un mercado lleno de gente que te exalta.
O el parque estrepitoso e iracundo que inunda la fe hasta lograr hacer vibrar tú atención.

Siento cómo tus ojos me escuchan y me hablan.
Es por eso que ahora entiendo el porqué escuchas mí corazón.

Ahora tú camino está lleno de una luz que inunda con alegría a otros caminos.
Tu luz delinea mis poemas con sus bellas sombras.

Con sosiego recojo muy lentamente las flores de la esperanza que tú me has entregado.
No es un regocijo iracundo.
Porque sueño tús ideales que poco a poco vas viviendo.
Es por eso que ahora entiendo.
Porqué escuchas mí corazón.


Poesía 
Miguel Adame Vázquez.

15/08/2014. 




sábado, 9 de agosto de 2014

Ámate



Detén tu tristeza 
No dejes sufrir a tu alma con un recuerdo tortuoso.
Que la noche no se convierta en un velo eterno.
Deja que los recuerdos se conviertan en polvo.
Que el viento acaricie tu rostro
Y la luz del brillo de tus ojos llene tu rostro de ilusión.

Deja que tu sonrisa se contagie de esperanza  y esa alegría  sea el estandarte de tu corazón.

Ámate intensamente, como lo hiciste al principio de tus días y te aferraste al amor de vivir.

Tus pasos pueden ser firmes.
Absolutos y tangibles.
No tienes porque caminar sólo y frío.

Déjate arropar con el calor de los corazones que te aman.

Somos muchos los que al ver tus ojos te amamos y decretamos valor.



Poesía 
Miguel Adame Vazquez.

09/08/2014.


lunes, 4 de agosto de 2014

Esta vez, no fue así.


En una constelación de pensamientos abstractos el tiempo parloteó amenamente.

Como una gota fría que cae al suelo lentamente y se evapora así son los días que se consumen delirantes y testarudos.

Pero esta tarde el tiempo no se desato de un momento que se entretiene con la plática y las risas.

La noche a caído ya y el telón del universo se oscurece.
Poco a poco se va enfriando y llenado de recuerdos los momentos.

La dicha y gozo se vitorean uno al otro porque placenteramente  se han podido olvidar por un momento de la guardia ante sus ojos.

La compañía que no quebranta los principios suspira alegre.

En un segundo los párpados se volvieron a juntar  y la vista no vio hacia el horizonte.

Por un momento esplendoroso la osadía dudo marchitar su cometido.

Y el lapso que se escurre resbaloso del control  del tiempo no giró hacia el camino del abismo.

No se precipita  ante una devoción que nunca cambia.

No sea marchado aún.
Cierro los ojos y lo vuelvo a revivir.

Alzo la vista al buscar ante una oscuridad que se silencia.

Sigue ahí, aunque mis manos no la puedan alcanzar.
Entre sueños lo murmuro despertando.
Se he convertido en un deseo que se ama difusamente.

Despertare queriendo nuevamente tener entre mis recuerdos esa constelación de pensamientos abstractos que el tiempo se devora.

Y volveré a desear esperando vivir entre un montón de ruinas y escombros que no soportaron fracasar ante la amenaza de un final sin hasta luego.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez
03/08/2014.





sábado, 2 de agosto de 2014

A mi padre


Tu ausencia empaña mis días y estos se vuelven grises.
El sol ya no calienta como antes mi cuerpo.

Me haces falta en la incertidumbre de un futuro incierto e inseguro.

No están ahí tus consejos, tampoco tus palabras de advertencia.
Eras mi mejor amigo y oyente que derrochaba experiencia.
Ahora ya no estás aquí, sólo tengo el miedo de no poder llenar el gran espacio que has dejado en mi vida.

La Luna llena alumbra aquellas ilusiones pasadas.
Todavía me duele tu recuerdo.

Mi corazón se detiene por un instante y mis pulmones dejan de respirar cuando te pienso.

Hace cuatro años que tu luz se extinguió en mi horizonte.

Aún recuerdo tus últimas palabras.

Tu palpitar acelerado en un lecho de dolor y muerte.

Me dejaste como herencia el amor al prójimo y a mi mismo.

Me dejaste tus ganas de vivir.

Te dolía el no poder ver crecer a tus nietas, eso dolía más que el cáncer que te consumía.

¿Sabes? vives en mi.

No se sí algún día podré llenar tus zapatos.

El gran espacio vacío que dejaste en muchas vidas.
Vidas que marcaste en un derrotero correcto.

Padre, a cuatro años de tu partida te recuerdo.

Te rindo tributó sonriendo, tratando de ser positivo a pesar de lo oscuro que es el cielo antes de la tormenta.

Te aprendí bien el poder ver más arriba de las nubes cargadas de agua y saber que ahí sí brilla y resplandece sol.
Sólo es cuestión de esperar, luchar y perseverar.
A cuatro años de tu partida.


Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
02/08/2014.

Donde no llegan las palabras.

Amo a la mirada sencilla que nunca reconoces no te has dado cuenta que el alba desciende siempre bajo una mirada simple que ilumin...