jueves, 29 de diciembre de 2016

Y en eso tampoco nada está escrito.





Pasará lo que tiene que pasar.

No existe el destino.
Ni las horas marcadas.
Tampoco fue Dios quien quiso que volvieras al sepulcro común de la humanidad con la tierra que que te dio la vida.
El imprevisto nos acaece absolutamente a todos.
Y muchas de esas veces, nunca estaremos verdaderamente listos.
El infinito no puede ser leído.
Puedes ser una historia excelente o simplemente un triste martirio.
En solo una fracción de segundo puedes ser el fin o solo el principio.

Lo único seguro que tienes es tu amor que debe ser la poesía que alimente a tus sentidos.
Porque cada pizca de cariño que te niegues dejara irremediablemente una marca que no se borrara fácilmente.

Y en eso tampoco nada está escrito.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
31/12/2016.


martes, 27 de diciembre de 2016

La indeleble historia de tu vida.



No existías simplemente.
No figuraba tu nombre en el inmensurable infinito que solo asecha ante las incontables estrellas que una a una se unen para no apagarse.

Eras como un poema  impronunciable por su prosa muda.
Porque cada palabra que intentaba nacer contigo se quedaba en el estéril momento de 
la conglomerada iniciación fallida.

Solo el silencio vacuo con su hipócrita desdén se atrevió a poner una fecha a tu esperada aparición.
Lo hizo no sin antes dejar una advertencia en la antesala comun con mucho dolor.

Y apareciste por fin en el mundo , tal vez sin mucha idea del propósito de tus débiles latidos.
Creo que no estabas muy convencido de ello.
Porque tu gurú de emociones traía su propio protagonismo con olor a muerte.
Era tan patética tu estampa.
Que confundiste al enemigo y no fuiste nada apetecible para quien está acostumbrado a cosechar historias fallidas.

Pero el principio luchó con mucha esperanza.
Y tus ojos vieron la hermosa luz que trae la vida que es más que única y esplendorosa.
Y hasta la fecha te has aferrado a ganarles la partida con mucho éxito.

Lo ha intentado todo.
Lo seguirá haciendo una y otra vez hasta el hastío sin siquiera dudarlo.
Pero siempre será un ataque fallido, sin el logro del trofeo conseguido.
Existirás simplemente entre muchos millones de velas prendidas en el universo.

Eres sin duda una gran poesía en el firmamento.
Dejarás una huella imborrable en la indeleble historia de tu vida.


Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
28/12/2016.


lunes, 26 de diciembre de 2016

Cubre tus pasos de aquel que solo los quiere borrar.


Llega la luz y con ella un nuevo día que amanece.
Poco a poco el calor de la vida va llenándose de todo.
La escarcha de los sueños se derrite ante los rayos de esperanza de un nuevo amanecer que probablemente crecerá con la mañana.

En este momento te dispones a emprender el recorrido nuevamente, continuo y recto como lo has hecho todos los días desde que tienes memoria.

Persistencia y tenacidad son adjetivos que solías imitar.
Eras tan dulce que hasta los ojos reflejaban sin titubear la pasión por lo que tanto amabas.

Nunca te pusiste a pensar ni siquiera por un momento que tenías que ir cubriendo tus pasos de aquellos que solo los quieren borrar.

Y solamente seguías avanzando, tratando de  amar absolutamente ante todo.
Ese fue tu motor que impulsaba al aliento para ser cada mañana un mejor rotor.

Hace algunos años esa fuerza motora poco a poco sea venido colapsado.
Sigue caminando, pero su andar ya no es aquel zumbido que revoloteando todo, levantaba el polvo al pasar.
Esa fuerza disminuyó con el ayer.
La mirada triste lo delata todo.
El andar errante y sin rumbo fijo te llevo a más que solo enfermar.
Hasta el último rincón llego el sin motivo y te agotó la única voz.

!Escúchame atento porque fuerte será mi grito!
Solamente una sola vez más te lo diré.

No tienes porque ocultar tu nombre.
Tampoco tienes porque cambiar tu vida ante la tragedia.
No hay nada en lo absoluto por lo cual debes sentirte avergonzado.
Que no triunfe el que solo arrebata la esencia y no deja nunca nada.
!Despierta, reacciona!.

Porque nuevamente llegará la luz y con ella un nuevo día que amanece.
Y con esa luz poco a poco el calor de la vida comenzará a derretir esos sueños amargos.

Solo tienes que dejar que esos pequeños ojos dulces reflejen la pasión por lo que tanto en verdad amas.
Y la escarcha que hiela con el pasado se derretirá ante la esperanza de un amanecer que puede ser mejor.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
26/12/2016.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Cuán engañados estamos.


Para mí ya no es un secreto lo que ocultas a los ojos de los demás.
Los otros, vamos por el mundo distrayéndonos.
Observándolo todo, creyendo que nada se nos escapa de la vista.
Creyendo que todo lo tenemos bajo control y que nada realmente nos rebasa.
Pero el mirar todo no es asimilarlo.

Vamos consumiéndonos en cada segundo que nos queda en un montón de banalidades. 
Tratando de impresionar a todos los demás.
Ocultando nuestras propias carencias que nos exigen solo ganar y ganar.
Cuán engañados estamos.

Para ti, todo lo que rodea en la vida es información que se puede usar a conveniencia.
Solo hay una regla inamovible, nadie puede ser más grande que tu figura.

Pero hay algo que no sabes.
Todos son iguales ante Dios.


Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
25/12/2016.




viernes, 23 de diciembre de 2016

Pronto la mujer que nació en tu cuerpo florecerá sin regreso.


No puedo evitarlo.
Últimamente al voltear la mirada a tu rostro me invade un sentimiento de orgullo y satisfacción.
Me llena la nostalgia con una brazada de añoranza melancólica siempre inevitable.

Pronto la mujer que nació en tu cuerpo florecerá sin regreso.
Me lo dice a diario esos ojos hermosos que tu madre como un tesoro te heredó.
Me lo dice tu carácter rebelde y a veces sinfónico de tu corazón.

Hoy tus abrazos abarcan a otros.
Tú universo es más que tres círculos.
Pero ya no tengo miedo que en ese sendero nuevo tu pierdas el camino de regreso a casa.

Hoy en tu interés está el preocuparse por las injusticias cotidianas de esta vida tan enmarañada.
Pero mantengo la fe de que así como lo aprendiste de pequeña, el amor a los gatos y a la música serán tus escudos para poder salvar de la soledad a otros.

Hoy tienes tus propios sueños y deseos.
Tus propios problemas y retos.
Pero estoy seguro que el futuro tiene para ti preparado solo cosas buenas.
Dependerá de ti alinearlo a tu tiempo.

Aquí estaré para ti.
Como siempre lo he hecho.
Desde el mismísimo momento mágico y maravilloso en el cual llegaste a nuestras vidas.
Enseñándonos a amar de forma completa y diferente.
Al amarte a ti.
No puedo evitarlo.
Tu mirada invade a mis sentimientos y los llena de nostalgia.
Pronto la mujer que nació en tu cuerpo florecerá sin regreso.

Poesía.

Miguel Adame Vazquez.
24/12/2016.






jueves, 22 de diciembre de 2016

Su recuerdo arrullara mis sueños.





Ella era de día un rocío matinal que florecía con la fría mañana.

Y en la noche nada le impedía que su canto heredado por muchas generaciones arrullara mis sueños.

Su máximo orgullo fue el fruto de su vientre amado.
No le importaba en lo absoluto el paso de los años.
Si en ese tiempo que avanza la esperanza alentaba su entusiasmo por poder volver a ver a su único hijo amado.

Recuerdo su alegría por cada uno de nosotros después de los muchos días de bullicio y escándalo.
Y de las gloriosas visitas que teníamos al mar azul que reflejaba la luz de un sol esplendoroso.

Recuerdo su tristeza cuando llegaba la hora del adiós y con esa despedida venía el llanto de los dos, madre e hijo.

Me queda la nostalgia de saber que era un niño de seis años que no comprendía del todo ese dolor que los separaba.
Nosotros como niños solo atinábamos a adelantar nuestro partir para no ser testigos de esa despedida que en cierta forma desgarraba.

Pasaron los años y la abuela venia de visita.
Yo corría ante su presencia por un abrazo de ella, era especial  era la abuela.

Sus ojos brillaban.
Su cabello negro y largo brillaba.
Sus pies descalzos sentían el poder de la tierra que nosotros hemos ya dejado de sentir.

Aún recuerdo aquella imagen, los momentos que parecían eternos para un niño al observar a su abuela cepillarse bajo el sol aquel cabello que no anunciaba el correr de los años.

Recuerdo muy bien aquel aroma del aceite de coco.
Que me transporta a aquellas tardes interminables  donde jugábamos todos bajo el resguardo de las olas del mar 

Hoy la abuela y mi padre ya no están.
Pero aún sus recuerdos forman parte de mis días.
Mi máximo orgullo es tener su nostalgia en una  noche fría donde su pasado arrullará a mis sueños.

Poesía.

Miguel Adame Vazquez.
22/12/2016.







miércoles, 21 de diciembre de 2016

A veces necesitas el poder de la mirada para nacer de nuevo.



Reconstrucción.
A veces necesitas el poder de la mirada para nacer de nuevo.
Porque la voz se acaba en un silencio incómodo que duele.
Te vas consumiendo en las dudas sobre la existencia del verdadero amor en este mundo.

Es muy fácil titubear.
Con titubeos caminas por la verdad.
Extinguiendo las palabras jamás dichas.

Quisiera poder disimular y así poder disuadir al que te trata con escarnio.
Pero no renunciarán a su propia voluntad de acabarte.

Quisiera poder refugiarme en todos aquellos que me aman.
Que me reconocen y que me valoran.
No por lo que soy o merezco ser.
Solo porque lo creen y les nace hacerlo.
Simplemente porque sienten que es lo correcto.

Pero mis problemas no son problemas de ellos.
Ellos también tienen que lidiar con sus propios demonios que los asechan.
Que los acorralan.
Que los conducen a la miopía de querer ser sus propios protagonistas estériles.

A veces necesitas el poder de la mirada para nacer de nuevo.
Y que viva la voz que ahora es un sonido dormido en la noche de tu vida.
Quisiera poder disimular y así poder disuadir al que te trata con escarnio.

Poesía.

Miguel Adame Vazquez.
22/12/2016.




sábado, 17 de diciembre de 2016

Solo te pido que sostengas la mirada.





Hoy plante en mi jardín a una pequeña higuera.

Junto a la sombra de un durazno triste que nunca da fruto.
Vivo con la esperanza de que su raíz débil pronto sostenga a la tierra que le dará vida.

Solo te pido que sostengas la mirada.
Y no dudes en seguir adelante.
Solo a los cobardes se les rompen los pies de una vida marchita.

Podrás no tener como la higuera ni una sola hoja.
Pero mientras tengas vida, tendrás la oportunidad de reverdecer de nuevo.

Sostén la mirada.
Y acompaña al pequeño limón que en sus hojas lleva un montón de botones de flores.
A el no le importa las inclemencias del tiempo.
Ni el frío ni el invierno lo doblan en su sueño.
Luchará buscando su suerte.
Solo te pido que sostengas la mirada.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez 
17/12/2016.



Somos el reflejo de lo que no podemos lograr.



Somos seres débiles.
Que rogamos que alguien nos cuide y proteja de los que aman la anarquía y lo maléfico.

Somos seres solitarios.
Que necesitamos la compañía de otros para poder sentirnos un poco útiles.

Somos almas en pena.
Que deambulamos por un abrazo y un solo te quiero.

Somos seres egoístas y enfermos.
Que preferimos odiar que amar a lo que es solo bueno.

Somos seres racistas.
Que odiamos lo racional solo porque es diferente.

Somos seres queridos.
Que nos gusta sentir el calor de una palabra cálida cuando estamos tristes.

Somos seres humanos.
Que perdimos la humanidad en la indiferencia del sufrimiento ajeno.

Somos seres cómicos.
Que nos reímos de otros porque carecen de lo mismo que nosotros odiamos.  

Somos el reflejo de lo que no podemos lograr.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez 
17/12/2016.



Miles de voces que gritan en silencio.





Esta noche la ansiedad invadió mi cuerpo.

La zozobra poco a poco inundó la barca del equilibrio y la serenidad sosiega.

No me avergüenzo de decirlo.
Me falta el aire.
Mi corazón late con desenfreno.
Mis ojos imploran tener la órbita que los lleve a no perderse una vez más en el llano horizonte.

Quisiera salir corriendo sin detenerme.
Hasta caer en el precipicio de mis propias lamentaciones.
Hoy mis lágrimas son fáciles y poco testarudas.
Como un acantilado sin fondo voy poco a poco derrumbándome por la verdad de mi taciturna vida.
No encuentro la salida.
El amor propio no me conduzca a los campos fértiles de la dicha.
Me odio por no querer amarme.
Parece como si los años amaran acumularse uno tras otro.

Me gusta estar solo.
Rodeado solamente de nadie.
Es como si quisiera arrancarme a pedazos la memoria que solo sabe de tortura.

Esta noche mis ojos negros no cerrarán la puerta de los sueños.
Serán dos heraldos que vigilan a la luna para que no desborde el tiempo.

Quisiera dejar que la cólera y el odio destruyeran a todo lo que solo me ha dañado.

Y no me avergüenza no poder gritarlo.
Somos unos magníficos actores de día.
Y moribundos hacedores de historias nocturnas.

Esta noche la ansiedad invadirá tu cuerpo.
Y las plegarias se unirán en coro a las miles de voces que gritan en silencio.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez 
17/12/2016.







Yo quiero que logres vivir de nuevo.



Quiero hacer vibrar tu alma.

Sacudir todos tus sueños en un solo momento. Que tu energía lo sea todo.

Quiero que no pierdas la esperanza.
Y no te conformes con un simple no puedo.

En algún momento de tu vida.
Tú fuiste sangre y fuego.
Recobra tus energías y no dejes ahogar tu ruego.
Sé que los años han pasando dejando su huella.
Y ya no eres tan hábil como cuando eras tan solo un niño.
Pero aún puedes vencer al ego que a todos domina.
Y no los deja que la felicidad los invada.

Aún puedes recuperar el tiempo perdido.
Y vivir los días que te restan con dignidad y aventura.
No vivas esperando que otros te hagan feliz, tú puedes evitar que otros te controlen con una sola palabra.
Yo puedo hacer que lo logres.
Solo necesito de ti voluntad y amor.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez 
17/12/2016.

Hoy quiero cantar de alegría.


VOZ: ROSALINDA LOZANO

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Vivimos fingiendo.



Vivimos fingiendo siempre tener las mejores apariencias. 
De las simulaciones más abstractas queremos engañar a la vista.
Pero solo logramos engañarnos a nosotros mismos.

Hasta la vértebra llenamos de mentiras las falsedades y la desdicha.
Somos unos imbeciles.
Siempre queriendo vender nuestros propios pronósticos más exactos.
Y nunca nos damos cuenta.
Que solo tenemos lo que nunca falla, un montón de desdichas.

Amamos juzgarnos unos a los otros.
Sin ninguna piedad y remordimiento actuamos.
¡Que importa blasfemar a otros¡.
Que más da, si solo es el prójimo, no es nuestra vida.
Porque si fuera la nuestra.
Volveríamos a preferir destruir la vida de otros.




Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
14/12/2016.




En la parte más oscura de mi vida.


En la parte más oscura de mi vida.
Olvide como amar.
Olvide como debía amarte en todos los momentos posibles.
No puedo culpar a los sueños que nublan la vista.
Siempre son ellos la mejor excusa para olvidar que lo único que no tenía que ser rutina era mi existencia.
Y en ella poder mostrarte cuanto te amo en el tiempo de todos mis segundos.

Ahora sé, que eso fue solo el presagio de la ruina que se avecina.

Debi ser para ti más que un solo amor secreto en las sombras que marcarón nuestros días.

No pude evitarlo, fue una historia inconclusa.

Fué un pasado que solo termino lastimándonos.
Esa es la verdad que día con día me atormenta.

Quisiera poder arrojar al limbo todas aquellas inquietudes de esas palabras que fuerón vacías.

Pero fue demasiado tarde para inventar otra salida.

Hoy no te reprocho nada.

Acepto con dolor todo lo que merezco como  mí última sentencia.
Debi aprender a sobrevivir de mis errores.
Y así poder yo solo curar mis heridas.

En la parte más oscura de mi vida.

El tiempo fue fiel testigo de mi marcado desequilibrio por querer cambiar esos momentos incómodos.
Pero falle nuevaente a mis más queridas poesías.

El tiempo nos alcanzó como destino y acortó nuestros días.

Siempre el pasado finalmente nos alcanza.
Y nos muestra uno a uno los reproches de todas las pérdidas que no olvidan.

Poesía.

Miguel Adame Vazquez.
14/12/2016.



domingo, 11 de diciembre de 2016

Tu tiempo se congelara sin darte cuenta.


Tu tiempo se congeló sin darte cuenta.
Y tu vida se convirtió en un vaivén de historias rotas.
Has trastornado tu entorno viviendo tu propia mentira ciega.
Convirtiéndote en el objeto de tus propios deseos.
Tu soberbia no te deja ver que soy un ser feliz que ama esforzarse al escuchar a otros.

Tu odio hacia lo que soy es una envidia sin fronteras.
Crees que yo te envidio, pero eso es otra gran mentira.

Por más que me inventes historias.
Y no soportes que otros me amen, suelo ser un individuo lleno de defectos.
Quisieras poder escalar sobre ellos.
Uno a uno hasta llegar a la cúspide de tu falsa mentira. 

Tu farsa iracunda no puede ocultar más las cosas.
Te brota a cántaros tu miserable desdicha.

Yo no soy el culpable de que tu primer amor te haya abandonado a tu suerte efímera.
O que odies a tu sangre por no creer que te mereces todo en la vida.

Por más que me inventes historias.
Yo no soy el ser perfecto que me etiquetas.
Soy bastante humano para tus estándares.
Déjame en paz de una vez por todas.
Porque nunca he estado solo en esta amada vida.
Y siempre seguiré estando afortunadamente lejos de tu propio mentirá.
Tu tiempo se congelara sin darte cuenta.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
11/12/2016

sábado, 10 de diciembre de 2016

A veces quisiera ser un poco más como tu.



A veces quisiera ser un poco más como tu.

Innombrable, solemne hasta los tuétanos.
Sin importarte nada en lo absoluto los murmullos de las fieras que devoran el alma.

A veces quisiera ser un poco más como tu.
Arrancando con una mano y de un solo golpe todos los deseos de odio de otros.

Impenetrable.
Solo y de frente.
Con tu espada siempre, con los filos cuidando a los tuyos de la tiranía de los que solo por placer matan. 
Defendiéndote de los demonios oscuros de la gigantesca maldad.

A veces quisiera ser un poco más como tu.
Silencioso, con mucho que decir o enseñar al mundo.
Pero observando siempre a la espera del primer golpe.
Golpes inquisidores que nunca llegan al espíritu, porque tú grey es alerta y se anticipa y ataca.

A veces quisiera ser un poco más como tu.
Nunca dejando que el dolor de otros te carcoma los sentidos.

A veces quisiera ser un poco más como tu.
Dejando a un lado el manojo de sentimientos con corazón abierto.
Sin ser presa fácil para aquel que solo miente.
Sin la coraza blandida por el amor que es traicionado.

A veces quisiera ser un poco más como tu.


Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
10/12/2016.



En donde no llegan las palabras.

Amo a tu mirada sencilla porque nunca reconoce que el alba desciende siempre bajo tu mirada  tierna que ilumina con su paz a todo ...