jueves, 30 de marzo de 2017

Siempre será la poesía quien me salvará de ellos.



Tal vez deje transcurrir cada momento de mi vida tan rápidamente que no supe cómo contener a los recuerdos más preciados.
Tal vez fue un error el olvidar a los golpes que lastimaron a mis heridas más abiertas.
Pero nunca perdí en ningún momento la brújula que me alejaba del dolor más extremo.
Tal vez mis recuerdos ya no fueron tan claros como la memoria que es siempre inmediata.

Pero nunca fui una marioneta que se usa cuando se les da la gana. 
Los recuerdos se fueron revoloteando uno a uno como aquella polilla que está bajo la luz que resplandece de una lámpara en medio de la densa oscuridad hasta cegarla.
Tal vez nunca pude decirte que era más que una causa perdida.
Porque nunca lograron con su tortura hacer crujir mi esperanza.

Ella me quedo intacta como una imagen nítida que nunca se borra con la vergüenza de poder recordarla.
Tal vez fui yo con mi libertad que ilumine con la poca luz que me quedaba.
Porque nunca fui solo una catástrofe final de mis emociones. 
Jamás entenderán que nunca viví de una mirada que se cruza en la ausencia de los lamentos.

Tal vez nunca les mostré cómo detuve a los embates del viento.
Nunca fue necesario transcurrir en los recuerdos para vencerlos.
Fue mi poesía como un susurro intenso de la fuerza que vive en mi interior quien derrotó su ego.
Siempre será la poesía quien me salvará de ellos.


Poesía
Miguel Adame Vazquez.
30/03/2017


Poesía
Miguel Adame Vazquez.
30/03/2017

martes, 28 de marzo de 2017

Hasta la última salida




Hago maletas por si algún día el vacío se cansa de tanto esperar.
Y de pronto por el silencio tendencioso de la intolerancia tomo el camino del no regresar.
Hoy sigo disimulando que todo está más que perfecto.
Pero la verdad es que me sigue faltando el aire por las noches para poder respirar.

Ya no quiero seguir discutiendo con palabras banales y necias.
Es infructuosa el habla marchita que amaga con cortar las palabras que salen de mi boca.
Prefiero refugiarme en un momento perdido y solitario.
Que tener que vaciar una cólera que solo provoca amargura y maldad.

Tal vez sean los años que se acumulan sin mucha gloria.
Porque es más fácil cerrar los ojos con el cansancio de la misma intolerancia.
Que afrontar los problemas que ocasiona un hartazgo crónico e impersonal.

Hoy dejaré que  los discursos que he pronunciado por muchos años se acumulen en una sola salida.
Poco a poco les prenderé el fuego de la indiferencia que no se apaga con la culpa.
Caminaré sin ningún arrepentimiento genuino.
Hasta la última salida que la imperfección me dejo a cambio de poder sobrevivir.

Poesía
Miguel Adame Vazquez.
28/03/2017

lunes, 27 de marzo de 2017

Hoy soy feliz



Hoy agradezco cuanto tengo y soy.
Sin tomar tan en serio los errores y las dificultades.
Hoy quiero alejarme de los pensamientos negativos que siempre son un lastre muy pesado.

Hoy quiero ocupar mis sentimientos en ser mejor hasta que solo me quede tiempo para conquistar a mis propias libertades.

Hoy solo yo puedo evitar que mis días vayan en decadencia porque son muchos los que me aprecian.

Hoy soy feliz a pesar de un cielo lleno de tempestades y accidentes, de relaciones con decepciones.

Hoy soy feliz al encontrar la fuerza del perdón al no perder la esperanza en las batallas.

Hoy soy feliz por sentirme seguro a pesar de que a veces solo tengo mucho miedo. 

Hoy soy feliz porque he aprendido a reflexionar profundamente a pesar de las lecciones de mis fracasos.
Hoy soy más feliz en la alegría del anonimato que en la calidez del aplauso.
Hoy soy feliz porque vivo la vida a pesar de la incomprensión de los desafíos de un futuro dudoso.
Hoy soy feliz al saber que ya no soy más la víctima.
Hoy soy feliz al no tener miedo de mis propios sentimientos al pedir perdón.
Hoy soy feliz al decir te amo cuantas veces sea necesario.
Hoy soy feliz porque nunca he desistido en seguir construyendo lo que soy.
Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
27/03/2017.




Tu silencio será ahora una mirada vacía.



Cuantas veces evite que te rompieras en mil pedazos.
Nunca me importó tener que quebrar mi vida.
Preferí manejar mi dolor que ver tu herida con un sufrimiento lleno de cicatrices inútiles.
Simplemente te deje mi amor como un sacrifico perfecto.

Nunca debí humillar mis sueños para soportar todos tus defectos.
Debí gritar No cuando solo el Sí era la única respuesta.
Solo termine siendo un escudo viviente de tus propios afectos.
Un egoísta indolente al no poder dar mi amor con los límites fuertes.

Hoy mis letras trajeron oscuridad a tu vida.
Tal vez fue porque la soledad necesitó de tu compañía.
Tu silencio será ahora una mirada vacía.
Ahora solo seras un rincón roto, la deuda contigo siempre sera invisible por tu falso amor. 


Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
27/03/2017.

viernes, 24 de marzo de 2017

Ansiedad



Inhalo profundamente hasta que el aire llena a mis pulmones.

Quisiera poder salir corriendo de mi cuerpo.
Y así poder dejar de sentir que la fuerza se derrite conforme va avanzando la noche.
Quisiera poder olvidar que pertenezco a las historias que siempre luchan por su gloria.

Vuelvo a estar en calma por un momento.
Solo para detenerme a observar el silencio de mis pensamientos.
No son más que un montón de causas que me alejan de lo que realmente es la vida.
Son como un caudal de inquietantes momentos que me llenan de una ansiedad que solo te trastorna.

Trato de respirar profundamente.
Olvidando a los años que se acumulan desafiantes por una vida que siempre se acongoja.
Temo respirar despacio para evitar que el reloj de la vida se detenga.
Y me convierta en una más de esas leyendas matutinas en un mundo desinteresado y loco.

Quisiera poder serenar a mi memoria.
Y obligar a la vida que ya no me reclame.
Pero me falta el aire por el frío de una madrugada que exige tener su propio momento.
Quiero ser libre de las ataduras de mis últimos sueños.

Solo se que tus poesías que se construyen entre los dolores del amor.
Son lo suficientemente fuertes para encontrar la serenidad que necesito.
No quiero inmolarme en un sentimiento que solo impregna de esperanzas.
Quisiera respirar serenamente hasta que la ansiedad cambie de pretexto y deje descansar a la memoria.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
24/03/2017.


lunes, 20 de marzo de 2017

La bendita esperanza.





La bendita esperanza.

No me canso de escribir por ella.
Tal vez lo he escrito un millón de veces.
Cada vez que perdemos toda la luz que nos queda.
Todo el calor.
Toda la esperanza.
Y solo terminamos siendo testigos de cómo el frío se apodera poco a poco de toda nuestra vital respiración.
Desfallecemos.
Lloramos. 
Terminando siendo solo pequeños seres oscuros. 
Tristes con nuestras historias pérdidas y miserables.
Olvidando por un instante que todo puede cambiar de la noche a la mañana.

Olvidamos que la bendita esperanza nunca nos olvida.
Es esa última chispa de la oportunidad que llega con el cambio.
Aquella que sabe distraer a la maldad que siempre esta ahí como un cancer de nuestras mejores dichas.

La bendita esperanza nunca se cansa.
Nunca se rinde.
Siempre estará ahí esperándote con toda su benigna perseverancia.
Estando siempre seguro que pronto te vencerás de nuevo.
Y querrás vencerte, lo sabes.
Buscando los pretextos para vacilar en el intento. 
Y ahí estará la bendita esperanza que nuevamente peleará la guerra por ti.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez 
20/03/2017.


Me apresuro a resguardar mi cuerpo.



Me apresuro a resguardar mi cuerpo.

Pues estoy seguro de que pronto llegará el viento con el frío en sus brazos. 

No se detendrá pues a la oscuridad le gusta acariciar el poco calor que todavía conserva la vida como su bien más preciado.

El viento del norte querrá colapsar mis pulmones llenándolos de una tristeza que nunca termina.

No me restarán con ello las palabras para poder pronunciar de alguna forma algo del vacío que a veces en mi interior siento.

Porque a veces prefiero mantenerme solo observando y quieto.
Solo con el silencio que contempla a todo lo que le sucede a su alrededor.

Es mejor así que vivir del bullicio de un montón de palabras vacías y necias que no se procesan un poco antes de salir a la intemperie.

Me apresuro a resguardar mi cuerpo.

Antes de que llegue el frío con su noche y arrase con todas mis palabras.
Y mudo tenga que volver a dormir.


Poesía.
Miguel Adame Vazquez 
20/03/2017.



domingo, 19 de marzo de 2017

El tiempo dejo de ser tu gran aliado



El tiempo dejo de ser tu gran aliado 
Y en el guardián de tus días se convirtió

Siempre será así en el universo único 
Porque no existe un mundo paralelo

Solo existe un cosmos que es muy corto a todo
Tarde que temprano será el derrotero

Tomaras el camino del no retorno 
Y los sueños tendrán su final completo

La historia repite con equilibrio 
Lo que siempre tiene para ti marcado 

Existe la esperanza al final del tiempo
Tal vez lo pruebes, estoy seguro de ello.


Poesía.
Miguel Adame Vazquez 
19/03/2017.


Poesía.
Miguel Adame Vazquez 
19/03/2017.



Déjame reconstruir mi recuerdo.



Déjame reconstruir mis recuerdos.
Y así poder palpitar con alegría y dejar lo ausente que es ahora mi vida con los días repletos de historias enfermas.

Déjame sonreír con el calor de unos rayos de sol que me abrazan y un viento que al atardecer no le importa nada en absoluto tus rencores.

Deja que mi mente olvide tus ofensas y pueda volver a disimular.

Deja que mi pecho pueda respirar nuevamente su propia agitación melancólica.

Deja que la música consuma toda la humedad de mis ojos tristes.

Deja que mi interior me deje de doler de tanta oscuridad acumulada y expulse cada una de las insolencias con las cuales guardas todos tus recuerdos.

Déjame volver a ser ese muchacho sustraído y romántico que no le importaba lo cursi que era al caminar con unas rosas rojas en la mano.

Deja que la amargura de días se diluya con el paso de los años y volvamos a actuar como si fuéramos grandes amantes en un mundo magro.

Deja que mis poemas reconstruyan mis lamentos y el tiempo lave los ríos de dolores con sus benditos remedios en cada letra.

Deja que el amor nazca de nuevo en un retoño que amanece con el cariño y esmero de la última esperanza.

Déjame en la soledad que siempre me acompaña y sabré florecer nuevamente como cada mañana.

Sabré ocultar tus sentimientos sin sueños.

Sabré esperar el tren del olvido mientras pueda seguir escribiendo un montón de palabras.

Déjame reconstruir mis recuerdos como si no pasara nada.

Déjame reconstruir mis recuerdos.

Poesía
Miguel Adame Vazquez.
19/03/2017



miércoles, 15 de marzo de 2017

Me gritas indio de piel morena





Me gritas Indio por mi piel morena.
Tú gachupín que juzgas a quema ropa mis raíces de tierra negra.
Mi sangre trae su propia historia con un par de océanos con los cuales se divide la gloria.

Y solo el ecosistema que dio la fuente de la vida fue el alimento a mi memoria que tú nunca podrás tener.
Aunque trataste de robar la esencia de la verdad de mis antepasados que escribieron la historia.

Me gritas ladino porque no nací en un continente blanco.
Pero te digo que el Latinoamericano tiene el amor en su estirpe, en más que en un solo banano.

Somos imagen y semejanza de Dios al igual que ustedes también lo son.

Mis antepasados siempre serán los mejores juglares de todos los tiempos.
¿A dónde iremos Nezahualcóyotl poeta de tierra blanca?

Desde que contemplábamos los cielos con observatorios celestiales amamos la vida y lo verde del campo que alegre se respira.

Mi abuela amaba la tierra descalza y con sus cantos ancestrales me arrullaba.

Me gritas indio por mi piel mestiza.  
Yo solo te grito que no soy mejor que tú, tampoco soy peor que tú.
Soy perseverancia.
Soy pasión.
Soy vida.
Soy Indio Mestizo. 


Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
15/03/2017.



domingo, 12 de marzo de 2017

Ahora se lo que quiero



Fui preso de tu miedo.
De ese temor que al eclosionarlo puede costarte la vida misma.
Desde lo profundo de mi reclusión sufrí de la maldad que poco a poco consumió mis sentimientos.

Solo quedaron aquellos delirios que llevaron al caos a mi memoria.
Ya no pude más resistir más.
Caí en lo más profundo de mi última existencia. 
Y en ese hoyo negro agote a la vida que banal se llena de desasosiego.
Mi escenario inconcluso se agotó en un tenue parpadeo.
Y nunca más tuve el tiempo necesario para discurrir en mi zozobra.
Estaba absorto llenando todos mis días de asuntos vacuos como si realmente eso al final importara.
Y solo termine por navegar con una brújula sin rumbo fijo.  
Creyendo que eso era lo verdaderamente correcto.
Nunca cuestioné ni un ápice mi derrotero.
Una y otra vez navegue en círculos que al final me regresaron al puerto del cuál había zarpado.

Pero el viento cambio.
Y decidí con perseverancia remar contra corriente.
No fue fácil soltar los lastres de la vida que casi siempre mal pagan.
Resultaba más fácil ir contemplando tu miedo y dejarme envolver por tu falsa pasión en un beso.
Ahora navego in rompible, nunca dejándome intimidar por tus miedos.
Navego atravesando los huracanes oscuros de tus sueños.
No me detendrán de nuevo.
Ahora se lo que quiero.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
12/03/2017.





miércoles, 8 de marzo de 2017

Solo esta vez.





Duerme ingenuo hasta que el ruido te despierte.
Y de un sobresalto el corazón te haga dar un súbito brinco.
No es solo el cansancio quien te llama para darte un simple consuelo. 

Tal vez sean las lágrimas que molestan a tus ojos los que te ordenan cerrarlos ante la  realidad que abruma.

Tal vez solo es ese pequeño dolor quien te anuncia las pocas horas que dedicas al dormir y no es tu conciencia quien traiciona con una historia de remordimientos.

Tal vez existe algo más de todo esto y no quiero darme cuenta.
Es más sencillo simplemente negarlo.

¿Para quién trabajas cuando en vela le niegas a tus sueños emprender el vuelo?

Sigo siendo solo un impulso al destierro.
Así nadie percibirá que estoy solo en este único momento.

Nadie te dirá que detrás de esa máscara de hierro ocultas una gran soledad que desea estar acompañada en cada respiro.

Duerme ingenuo hasta que el ruido te despierte.
Y  de un sobresalto el corazón te haga dar un súbito brinco al precipicio del eterno amor que tanto añoraste y ya no tienes más.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez 
09/03/2017.



martes, 7 de marzo de 2017

Memorias.



No recuerdo la última vez que en mi interior tomé el control de las riendas de los recuerdos.

Mis memorias hicieron añicos a los momentos que vagaron perdidos en la inercia de una alucinación casi lúcida.

No recuerdo cuando fue la última ocasión que la incoherencia absurda se apoderó de mi total subconsciente.
Dejando a mis palabras en un gran motín de dolor.

No recuerdo el último momento en el cual la dispersión de mis ideas flotaron perdidas en un universo lleno de reproches.

No recuerdo el último momento en el que cual ya no pude respirar libremente y sentí la fuerte fijación enferma de aquel que lo controla todo.

No recuerdo el instante en el que me convertí en un pequeño títere inerte ante el vaivén de los caprichos de otros.

No recuerdo mi lugar en un mundo en donde la conciencia se fuga intranquila con el arrebato del valor de los sentidos.

Bendito es el momento en el cual recobre la memoria y aprendí a amar.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez 
07/03/2017.


Yo mismo lo he inventado todo






Yo mismo lo he inventado todo 

Un mundo de historias rebeldes 
Que no siguen a un molde trazado 
Como un mitin de palabras necias 
Huyen de mi en cada último intento 

Yo mismo lo he soñado todo 
Sin ninguna frustración por las noches 
Aún en la lejanía ganan odio 
Que se acumula en mis propias manos 
Hasta que quedan limpias del todo 

Yo mismo lo he salvado todo 
Derrotando el rencor de dragones 
Que aman sepultar todo el cariño 
Que nunca lo tuvieron completo 

Yo mismo he visto casi todo 
Caricias negadas en recuerdos 
Que lúcidas lloran abandono  
Por vivir sus últimos momentos.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez 
07/03/2017.

jueves, 2 de marzo de 2017

Héroes



Regresé desde lo más bajo que se puede iluminar con una estrella.
Era diminuta la luz que casi imperceptible intentaba asomarse en mi esperanza.
No quedaba ninguna fuerza que pudiera ayudarme a resistir un poco más de tiempo.
Rendida hasta el final estaba mi esperanza.

Y entonces llegaron ellos.
Héroes sin nombre.
Indeseados por el mal que te abraza hasta el último momento.
Ellos nunca dejaron que la agonía decadente me  llevara a la muerte.

Ellos combatieron a mi lado contra la mortalidad frágil de esas criaturas enfermas, que solitarias reniegan de tu hermosa leyenda.

Y con un dolor vivo quisieron lamer mis heridas hasta poder acabar con mi aliento de vida.
Quisieron ahogarme en aguas profundas.
En donde el frío gélido y oscuro colapsa.
Pero la ironía de la vida prematuramente les exigió su desgaste.
Y nunca lograron con su turbiedad que yo mostrara mis rasgos negros más profundos.
Nunca pudieron manipular mi esencia bendita que aprendí de la integridad humana.

Fueron ellos héroes anónimos con rostro humano los que me enseñaron a seguir sus alegrías.
Nutrieron los momentos más ásperos y sin esperanza que la tormenta traía.
Ahora soy una historia anecdótica que se puede iluminar con el reflejo de una sola estrella.
Fueron mis héroes.

 Poesía
Miguel Adame Vazquez
02/03/2017

En donde no llegan las palabras.

Amo a tu mirada sencilla porque nunca reconoce que el alba desciende siempre bajo tu mirada  tierna que ilumina con su paz a todo ...