jueves, 30 de noviembre de 2017

El día menos pensado



El día menos pensado
crecerá el alba a pie del crepúsculo,
no importará que la oscuridad en su silencio
intente arruinar con tempestades,
nunca podrá vencer con ello a la ansiada calma.

El día menos pensado
existirá una luz que brillará con el encanto de tu sonrisa
no necesitarás el ladrido protector de mi perra
cuando de noche duermas
ella será para ti como un atalaya
que guardará tus sueños.

El día menos pensado
tu mirada furtiva dejará de correr temerosa
ya no será tu amor como una pérdida
que sale de los escombros
abandonarás a la tristeza que siempre con dolor te lleva.

El día menos pensado
el llanto dejará de llenar con angustias
a ese manantial de agua clara,
podré seguir siendo el guardián de tus pensamientos
que ya no necesitarán reír nerviosos
cada vez que me hablan.

El día menos pensado
ya no extrañaré a la ternura de tu voz sencilla y callada
la penumbra ya no será solo una fugaz mañana.

El día menos pensado
dejarás de existir con tus suspiros
intentaras encontrar la paz en mi mirada.

El día menos pensado
desearé escuchar esa melodía
que en sus versos suaves
atraviesan con ternura a el desaliento
que solo con orgullo desencanta.

El día menos pensado
dejaré de observar a la luna llena
ya no esperaré más que en la noche
a mi ventana se asome la sorpresa perfecta
solo será cuestión de ganar con fe
la respuesta que sana.

El día menos pensado
recibiré tu nostalgia vieja
con un gran abrazo a manos llenas
esa será nuestra esperanza
la Luz vencerá con su candor a la oscuridad
que siempre en su poder traiciona con penas.


Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
30/11/2017.  




lunes, 27 de noviembre de 2017

Eterno despertar



Me he negado tantas veces a dormir
que algún día cerraré los ojos
y no volveré a despertar jamás.

No será como aquella adolescencia mediocre
en donde apresuradamente buscaba una canción
para que se llevará la carga que atormentaba a mis hombros.

Será como aquel vuelo de las miles de mariposas
que emigra en el horizonte huyendo de los fríos momentos
que congelan sus ligeras alas de colores.

No será como esa flor abandonada
en un florero con el agua estancada de un ayer
que ya fue un instante marchito.

Será como la fuerza potente y ligera de una ballena azul
que nada tempestuosa por aquellos mares fríos
de una profundidad oscura e inmensa del  propio recuerdo.

No será como el tibio cauce del cinismo
que todos practican sin pena
como si fuera un deporte popular.

Cuando llegue mi descanso,
será como un paseo en un jardín lleno de orquídeas
de muchos colores alegres.

Será como el abrazo de mi madre
aferrándose a mi cuerpo latente,
diminuto en su minúscula manera de querer ser.

Será como las lecturas de mi padre en esa librería vieja del centro
con un montón de libros de historia
que ya nadie quería comprar para contar.

Me he negado tantas veces a dormir
que algún día cerraré los ojos
y no volveré a despertar jamás.

Mientras eso suceda seguiré despierto,
negando a la noche con el frío,

ganándole a la vida con un corazón como fusil.


Poesía
Miguel Adame Vázquez.
28/11/2017.



sábado, 25 de noviembre de 2017

La doncella más bella.



Todos duermen
yo observo un efímero momento de centellas,
el alba en la planicie se estremece con el frío
que amenaza a quedarse en las montañas bellas.

El árbol llora tirando sus hojas amarillas en la tierra,
su fruto fue su propio vientre
extendiendo el dulce sabor de sus peras,
ahora es solo un recuerdo marchito de primavera.

Me duele la espalda por la dura carga que lleva,
no es la neblina espesa que sobresale
de las oscuras tinieblas
tampoco es un corazón frío por el calor
que se muere con la pena.

La vida es tibia al saber que no soy el único que sufre con esos ojos que me miran envidiosos
por aquel desgaste que me deja la boca seca,
¿que me envidian?
!tengo el mismo cielo esplendoroso que ellos!.

Mi infancia fue una foto feliz que aún recuerdo,
es absurdo el murmullo
que con el tiempo estremece por su lento misterio,
solo me gusta escribir bendiciones
y parpadear con una caricia a todas las penas.

Todos duermen
no abandono el naufragio adolorido
de una cicatriz tímida que narra poemas,
si pudiera suspirar sin respirar el frío que estos llevan.

¿Que soy para ti?
si acaso soy solo una rosa fría en invierno,
un vicio ignorado en una playa negra
donde nunca te atreverás a sumergirte
por temor a hundirse en mis ausencias.

Todos duermen
nunca seré un árbol seco que pregona sus penas,
te has perdido reposando tu abandono
despierta con el alba,
la vida siempre será la doncella más bella.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
26/11/2017.







viernes, 24 de noviembre de 2017

Mientras exista el amor existirá la esperanza



Existe esperanza con el amor 
No todo debe morir destrozado
La ilusión crece por sentirse amado 
Te amaré por siempre con mucho honor

El amor salva a este mundo abatido
Que ha roto el camino en su odio salvaje
Poco a poco el dolor todo ha perdido

Murió la fe en su recuerdo perdido
Sin tener algún perdón por tu olvido
Sin ninguna ilusión por el temor
Que se apiade de tu triste gran dolor

Dejando solo odio y libertinaje
Muerte en las ideas que ha retorcido
Sin esperanza en el último viaje

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
24/11/2017.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

El Amor es para siempre




El amor es para siempre
aun en la terquedad que todo lo clarifica,
el amor es como un segundo
que no  piensa al oírme.

Te prometí amarte
nos quedamos en el intento de una promesa airada
aunque nunca faltaron los suspiros que enloquecidos terminaron en un tumulto que se confundió con el tiempo.
Hace tantos años  
que escribí para ti este verso
que las hojas amarillas del texto
disimulan sufrir para no verlos.

Ahora solo siento como llega el frío a mi cuerpo
lo respiro congelando el deseo,
son como historias tristes que nadie paga un peso para soñarlas, pero que se incrustan perforando los sueños.
Tal vez siempre soñamos con tener un gran amor
¿Que es una fantasía que ama si no existe esfuerzo
en todas las mentiras que hablas?.

Fue muy tierno ver cómo el corazón muere
con esa canción de cantina,
como siempre no me alcanzaron las lágrimas
para consolar a un amor en ruinas.

Estamos acostumbrados al odio
que todo lo olvida
aunque ha estas alturas de la vida
nos hace falta más el sol que las caricias.

Ellos quieren ver perdida de mi rostro a la sonrisa,
no me importa arrugar un poco a la vida
con tal de no darles el gusto
de verlos burlarse de mi huida.

A veces solo tenemos que dejar pasar por alto
el concepto de la piedad,
conformarnos con un poco de calor de esa lámpara
que en las noches nos ve leer con pasión poesías.

El amor es para siempre,
aunque a veces el amor es muy lento
no es tan rápido como la muerte que enrojece a los ojos  es como un cariño que no se sabe cuando se fue.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.

22/11/2017.

Poder ganar



Inmaculado insomnio que bosqueja  
un paraje somnoliento 
en donde no existe la maldad.

Que ama arrebatar las horas a la noche 
como si la madrugada fuera solo un privilegio 
de la última hora en la que podré respirar.  

Como conformarme con el frío 
y quedarme varado con el último suspiro 
de un domingo en una plaza más que desierta. 

Como ignorar esas máscaras 
que nunca sonrien 
cuando la vida les zozobra.

No me bastará con actuar 
lo suficientemente creíble ante los otros
para recordarles lo importante que es amar.

Nunca dejaré que la violencia de la noche 
se acerque a mis recuerdos doblegando a mi mente 
como un testigo mudo de lo que no pudo lograr.

Amo mi lúcida manera de poder olvidar
las impresiones de una vida 
que nunca volveré a recordar. 

Soy un vocero alegre que llega con el viento 
un boceto incierto que siempre lleva consigo 
el deseo de poder ganar.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
22/11/2017.

lunes, 20 de noviembre de 2017

El mayor secreto



Hay secretos que tiñen la vida
de un color que nunca se borra,
que duelen en los rincones apartados
de los ruegos que nunca callan.
Hay secretos que duran como el universo en su infinita creación,
hasta que nada se puede hacer para olvidarlos,
no existen secretos que se guarden por siempre
viven hasta que la memoria los olvida con la muerte.

Hay secretos que emergen
cada vez que se ahoga a un valiente silencio,
como aquellas flores que tuvieron que llorar
en un florero hasta que envejeció y murió su esplendor.

Hay secretos que guardan palabras desoídas
hasta que protestan en la vergüenza de su falso vivir,
son secretos que quieren conocer la verdad
y se desnudan en la vana inmoralidad de su propio odio.

Hay secretos tristes,
como la soledad que nunca termina
de un poeta en sus lamentos
que siente el abandono cada vez que se pone el alba.

Hay secretos que habitan la protesta
de no tener un amor ardiente,
que miran con su profunda fuerza hasta descubrir
que el recelo no los deja decirlo todo.

Mi mayor secreto no vive en la fría madrugada,
tampoco extraña la profunda noche
que pronto se acaba, mi mayor secreto nunca lo sabrás
lo olvido cada vez que nazco en la mañana.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.

20/11/2017.


sábado, 18 de noviembre de 2017

Bambú




El bambú creció
queriendo solo llegar al cielo,
expandió sus horizontes
hasta donde alcanzo su propios versos
llenando con su follaje el universo.

Hoy absorbe la luz que oscurece a otras plantas
no le importa que el viento y el frío sacuden sus ramas
el bambú crece echando sus raíces profundas
ocultándose de los ojos que solo quieren
ver más allá de las hojas que reverdecen en calma.

El bambú vivirá por muchas generaciones futuras
será el escondite perfecto para huir de las llamas
el sol no penetrara ya más allá de sus fuertes y flexibles brazos y si es preciso aguanta con calma
la nieve que escurre por sus hojas largas.

El bambú nunca dará fruto
ni caerá presa de las plagas
es fuerte su legado y extenso
así que nada le roba el placer de existir
en donde no crece nada.

El bambú tiene historias
que algún día serán contadas
su amor crecerá
conforme encuentre el equilibrio de vivir
sin importarle ya nada.

Yo quiero ser como el bambú que canta acariciando
a él firmamento en una noche estrellada,
yo quiero como él extender con el viento su lira impregnada de bellas palabras.

Yo quiero ser como el bambú
cuando el tiempo tenga que pasarse de largo
y se detenga a escuchar esas historias
que alguna vez salieron sin prisa
de un mundo seco sin habla.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
18/11/2017.





jueves, 16 de noviembre de 2017

El último secreto.



Basta con abrir el cajón de tus recuerdos
para darte cuenta del desorden
que ocasiona tú pasado en una culpa
que se apega para bien morir.

Yo no seré uno más de tu colección de culpas,
vives como si solo estuviéramos aquí
para consumirlo todo
hasta dejar simplemente de existir.

La familia para ti siempre fue un teatro de sombras
verdades y mentiras
relatos de una infancia carbonizada
por unas cuantas imágenes que no se olvidan.

Tal vez necesitarás millones de años
para convencerte que ese enojo
te llevará a convertirte
en eso que tanto te molesta.

¿Yo quién soy para juzgarte?
nunca seremos pensamientos exentos
ante la mirada inquisidora de aquel que quiere
aprovecharse de tu locura.

Nada me cuesta amanecer honrando a la vida
he visto cómo el cáncer llega con el crepúsculo
de los asuntos pendientes
que solo hacen amanecer en las tinieblas.

Solo me preocupo por vivir y dejarte vivir
maltratando a nuestros miedos
hasta conseguir envenenarlos
con la esperanza suficiente para poder partir.

El milagro de la vida amanece
sin la oscuridad de una noche
que se siente cómoda en las tinieblas
ahí es donde entro con un salvavidas que no sé usar.

Nadie me entreno para soportar
el terrorismo de tu mirada
que renuncia a seguir luchando
porque restas a todos chantajeando voluntades.

Yo sobreviví a los mismísimos dolores
que te corrompen sin ninguna prisa aparente
yo te enseñaré calladamente
que el secreto es amar para vivir.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
17/11/2018.










miércoles, 15 de noviembre de 2017

Las cosas que siempre fueron gratis


A veces los delirios se transforman
eA veces los delirios se transforman

en pedazos que ya nadie recuerda  
se vuelven recuerdos de una vida vieja
donde el vestigio del pasado
nos deja un desenlace intraducible
de unas últimas palabras
que balbucean irreverentes la última esperanza
para no morir de un eterno tedio.
Dicen que el polvo que navega frente a mis ojos
fue alguna vez tu piel
vivió de sus propias historias,
hasta que la realidad finalmente la abrumó
con un cansancio casi inerte por el frío
que bajó las defensas que alguna vez amurallaron mis sueños
jamás pude volver a dormir con esperanza y no tener que soportar
ese mañana en el que se sueña con ser mejor.

A veces la ansiedad aprisiona a los desvelos
con tantas ganas para no despertar jamás
que pintamos un cuadro lleno de ilusiones por lograr
las cosas cambian sólo porque tienen que cambiar,
nadie dejará de sujetar tu cuello amoratado
simplemente por una débil piedad
tienes que huir antes que las marcas
no se puedan borrar en realidad.

A veces las sombras dejan caer su suave velo
y nos muestran quienes realmente nos creemos,
tenemos miedo de olvidar nuestros sueños
por descuidar nuestro desvelo
desalineando nuestro cuerpo pensando que con eso
distraemos al cuidador de las poesías
a el amante de los versos
pero eso simplemente no sucede porque la prosa no tiene dueño.

A veces, solo a veces no es siempre
y rogamos olvidar todas las ofensas que se acumularón
como craneos en el caos del invierno  
queremos quedarnos solo con lo que es bueno y saborear lo bien que se siente
intentarlo de nuevo aunque esas sean nuestras últimas palabras escritas
de una mirada que disimula no poder ya leer
nos hemos quedado sin el tiempo para comprar las cosas que siempre fueron gratis.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
16/11/2017.

En donde no llegan las palabras.

Amo a tu mirada sencilla porque nunca reconoce que el alba desciende siempre bajo tu mirada  tierna que ilumina con su paz a todo ...